Soy invisible.
Nadie puede verme,
nadie sabe que existo,
que respiro,
que estoy de pie delante de ellos.
Soy invisible.
Nadie escucha mis latidos,
nadie sabe que los miro,
que les hablo.
Soy invisible.
Les acaricio la cara
y no se dan cuenta,
los protejo,
pero ellos no lo saben.
Soy invisible.
¿Y qué?
Lo seguiré siendo
siempre y cuando
ellos sigan siendo ellos.
Patricia Barrera López.








