lunes, 20 de octubre de 2014

SANOS Y SALVOS



Una explosión hace que tiemble todo el edificio. Son las cinco de la mañana y las primeras bombas comienzan a caer. Me acerco a mi hermano de cinco años que se ha despertado con el ruido y tiembla de miedo.
-Tranquilo. Están cayendo lejos de aquí. No nos pasará nada.- le digo con voz cantarina para tranquilizarlo.
Él se acurruca en mi pecho poniendo entre nosotros su oso de peluche y yo lo mezco mientras miro el humo y el fuego del fondo. Sólo estamos él y yo, en una pequeña habitación, y un colchón para los dos. Es el edificio más lejano del campo de batalla. La guerra comenzó hace tres días y ya había destruido lo suficiente para que sólo quede viva la mitad de la población y un cuarto del ganado. Lo cojo en brazos y nos dirigimos a la ventana. Él asoma la cabeza de mi pecho y observa lo que queda de nuestro precioso pueblo.
-¿Y papá?- me pregunta mi hermano.
-Luchando por nosotros- le respondo sin querer dar más detalles.
-¿Volverá?- me insiste.
-¡Claro que volverá! ¡Y podremos volver a ser una familia! ¡Ya verás!- le digo con seguridad e intentando parecer alegre.
El pequeño se ríe y se echa en mi hombro mientras seguimos observando el peligro que acecha fuera.
-¿Y mamá?- preguntó nuevamente apretando su osito contra él. Callé unos segundos para pensar algo y explicarle que había muerto en el incendio del segundo día.
Veo el momento en que nuestro hogar ardía en llamas. Mi madre nos empujaba hacía la puerta, alarmada, cuando el pequeño dio la vuelta hacía el infierno que se había formado dentro.
-¡Mi osito!
-¡No!- le gritó mi madre corriendo tras él.
 
Yo la seguí, pero ella me paró y me pidió que saliera de allí. Esperaba fuera y no salían, cuando oí un grito desgarrador de mi madre. Entré corriendo, intentando verlos a través del humo, con todos los sentidos en alarma. Entonces sentí a mi hermano correr hacía mí con su osito, lo cogí y me lo lleve fuera.
-¿Donde está mamá?- le pregunté agobiada e histérica.
-¡Está en el salón! - contestó con sollozos.
-No te muevas de aquí- le digo muy seria.
Entro y la encuentro bajo una viga de madera en llamas. Sus ojos están cerrados, su cara pálida... Me echo a llorar e intento quitarle la viga,... pero es inútil. La casa comienza a venirse abajo y salgo corriendo dejándola allí debajo, viendo como el fuego terminaba con ella.
Finalmente encuentro una respuesta.
-Mamá tuvo que irse y me dejó a tu cargo.
-¿Adónde?
 
Me estremecí con esa pregunta:
-A ayudar a los ángeles a cuidarnos desde el cielo. Ahora está mejor, observando cada paso nuestro. Él se quedó callado. No sabía si había entendido a qué me refería o si infantilmente lo creyó, pero su rostro no tenía ninguna expresión.
Y me dije a la mente "Tranquilo pequeño, estaremos sanos y salvos..."

Sandra Pérez Navarro

jueves, 16 de octubre de 2014

TÚ, MI MUNDO


Que tus ojos sean aquellos que me enamoren
y tu corazón el que me secuestre locamente.
Déjame viajar al país de tus labios
y pasear por la ruta de tus manos.
Visitaré la ciudad de tus abrazos
e iré a la floristería de tu aroma.
Iré a la pastelería
donde seré camelada por tu mirada.
En la curva de tu sonrisa me perderé
y en la comisura de tus labios
deseo que me encuentres.
 
Sólo quiero decirte
que puedo llegar a amarte
sin rozarte,
sin tocarte.
Y me dirán loca,
y me dirán que es imposible,
pero yo diré que no existe nada
que me impida hacerlo,
porque tú eres mi motivo.
Eres aquel que me hace sonreír
y ser feliz.

Iris Ruiz Valero

martes, 14 de octubre de 2014

EL ÁRBOL DE MIS RECUERDOS



Aprieto mis puños y cierro los ojos. Todos los recuerdos llegan a mi mente. él besando a alguien que no soy yo, la noche que me quedé dormida sobre su pecho, sus labios diciendo que quería olvidarme, sus besos en mi cuello...
Una lágrima recorre toda mi mejilla, se detiene al final de mi cara y cae lentamente al suelo. Mis labios tiemblan. Abro las manos y las coloco al cielo. Me las observo y un rayo de luz atraviesa mis dedos y me las llevo a la cara. Busco el tronco del árbol donde talló nuestros nombres y me dejo caer al suelo, echando mi cabeza hacía atrás. "¿De verdad pensaste que llegarías a ser importante para alguien?", me pregunto a mí misma sin respuestas...
Me quito el colgante, que llevaba en el cuello, en el que está grabado su nombre y me saco del bolsillo el mismo pero en el que está grabado el mío. Lo encontré en mi puerta tirado. Supongo que él quiso devolvérmelo... Los observo y me levanto para atarlos en una rama donde quedan enlazados bajo nuestros nombres tallados y dejo que los últimos rayos de sol hagan que brillen. Me seco las lágrimas y dejo que la brisa del campo me acaricie la cara, mezca mi pelo y me seque los ojos vacíos, porque él se llevó mi alma. Y ahora me siento vacía, fría, sola... en el árbol de los recuerdos.
 
Sandra Pérez Navarro


domingo, 31 de agosto de 2014

SIMPLEMENTE AMOR





Si te grito "¡Te quiero!",
es porque me importas.
Si lloro por ti,
será porque te quiero.
  Y, si te dejo escapar,
no me lo perdonaré.
Pero, si lo hago,
será para que un día vuelvas.
Si te digo "¡Precioso!",
no dudes que lo eres.
  Y, si me haces sonreír,
es porque, 
de una manera u otra,
estás en mi corazón.
Si tienes mi silencio,
será para tener mis besos.
  Y, si un día coges mi mano,
será para empezar algo juntos.
Y, si algún día te tengo 
a kilómetros,
te enseñaré a tenerme 
a centímetros. 

Iris Ruiz Valero

lunes, 25 de agosto de 2014

NO TODO ES PARA SIEMPRE


No todo es para siempre.
 Las hojas de los árboles
 se caen,
 las flores se cierran,
 las fechas se olvidan,
 las estaciones son diferentes,
 los regalos no siempre los tienes,
 las personas se van,...
 otras vienen.

Y el amor
 es amor.
 Durará más,
 durará menos,
 pero hay tan solo uno
 que es humilde y verdadero.
 Es el que no se olvida,
 el que te quiere como si fuera el primer día,
 el que te ilusiona,
 día tras día...
 el que te da fuerzas para levantarte,
 y, con una sonrisa, 
acostarte.

 En fin, así es el amor. 

Iris Ruiz Valero

sábado, 23 de agosto de 2014

TORERA ENAMORADA


 En esta vida
 hay que llevar capote en mano
 e ir dando 
capotazos.
¡Que nos llamen toreros!
 ¡Que nos llamen sevillanos!
 pero hay que saber 
ir toreando 
situaciones y enfados.

Al toro hay que saber pararlo
 para matarlo,
 igual que los problemas,
 pararlos y afrontarlos.
 Algo parecido en el amor.
 Yo recibiré al toro a puerta gayola
 y así el toro se sentirá seducido.
 Con la mirada
 lo conquistare,
 pero tendré cuidado
 para que el toro no conquiste mi corazón
 y me dé una fuerte cornada.
 Lo cogeré por los cuernos
 antes de que dé la cornada
 y termine con mi corazón herido.
 Pero le recordaré siempre 
que la que esta en el ruedo
 soy yo.
 Le pondré sus banderillas,
 y le haré ver
 que el torero,
 -en este caso la torera-
 siempre gana esta batalla.
 Y, como en todo,
 el torero para 
y luego mata.
 Eso haré yo. 

Iris Ruiz Valero

lunes, 18 de agosto de 2014

MALDITA DISTANCIA


 ¿Qué es eso que tanto duele,
 cuando dos personas se aman
 y no pueden estar juntas?

  Se llama distancia,
 kilómetros que unen,
 pero a la vez separan.
 Piensas que una persona que está lejos
 te quiere más que una que está cerca.

 Y quisieras trazar un camino
 para unir vuestras casas.
 Y quisieras trazar senderos,
 para comunicar las ventas.
 Quisieras y quisieras tener todo,
 y no tienes nada.

 Llegan los días de frío
 y sueñas con sus abrazos y caricias.
 El vacío en la cama de decir está lejos,
 mientras te tapas con las sábanas
 intentando no saber nada.
 Y llega el verano,
 donde todo el mundo se une,
 pero tú
 tan sólo esperas ver a esa persona
 que tienes tan lejos,
 pero, a la vez, tan cerca
 que, si tocas tu corazón, 
sientes
 que late tan fuerte 
como minutos tiene el día,
 y días tiene el año.

Iris Ruiz Valero

miércoles, 2 de julio de 2014

ATRÁPAME

 
Esta noche
quiero que me atrapes en tus sueños,
que me secuestres en tus besos
y me des caricias.
Te quiero,
pero no lo demuestro.
Te siento,
pero no estas ahí.
Te vea o no,
el amor verdadero
no muere:
siempre se siente.
Dame calor esta noche,
cuando el rocío caiga
sobre la hiedra de los bosques.
Sueños que tienen un significado
de "te quiero", pero
 ¿qué hago?
No sé qué hacer,
ni dónde ir.
Pero sueño contigo
en un bosque no muy lejano.
Dime tú amado:
¿Está muy cerca
ese beso robado?
 
Iris Ruiz Valero

lunes, 30 de junio de 2014

PATRONA DE SANTIPONCE


Una flor cayó sobre Sevilla.
Sobre Sevilla cayó una flor.
Una florecilla que llegó a Santiponce.
Va limpia,
solo Pura.
 
Al florecer encontramos
a Nuestra Patrona de Santiponce,
Virgen Santa del Rosario,
que, cuando camina por sus barriadas,
emociona con sus miradas.
No hay nada más grande
como una segunda Madre...
 
Y, cuando llega a su Hermandad,
baila sobre la lluvia de florecillas
que le lanzamos con alegría.
Va con su vara de alcaldesa
y, repartiendo fe por donde pasa,
hoy te miro.
Estás aquí en tu altar,
rodeada de flores,
y con una gran felicidad.

Iris Ruiz Valero

viernes, 27 de junio de 2014

CON EL CORAZÓN, PERDÓN


Lo siento.
Te pido perdón.
Por favor,
vuelen a mis brazos,
que nuestras miradas
sean cómplice de nuestra amistad;
que nuestra magia
Vaya mas allá de las palabras;
que siempre recordemos
todo aquello que vivimos.
Sé que a ti te duele.
Sé que igual que a mí,
pero una amistad como la nuestra
no puede quedar aquí.
No quiero un punto final
ni tres puntos suspensivos,
sólo quiero seguir andando contigo
por ese bonito camino.
Ahora me desvié por una tontería,
pero, pase lo que pase,
siempre te daré mi mano
y tiraré mi salvavidas.
No tengo palabras
para darte mil veces las gracias,
Y hoy aquí, arrepentida,
escribo una carta perdida
en medio de un laberinto
sin salida.
Busco una llave
perdida
para encontrar en este túnel
sin salida,
Una luz que me haga encontrar esa sonrisa,
y la pequeña campanita que hacía
que mis días tuvieran luz en mis ojos
y alegría en mi sonrisa.

Iris Ruiz Valero